12 junio 2009

Cuando en Marzo marcea...

Llevo tanto tiempo soltando palabras por mi cabeza sin libreta que me parece imposible, tras menos de una hora, recopilarlas en ninguna medida.

En su memoria dejé algunas hojas en blanco delante.

Aun me duele la sien, pero la presión disminuye mientras escribo así que me fuerzo a seguir haciéndolo. Quizás sea por retener el discurso al ritmo impreciso del bolígrafo en el autobús.
Me pregunto si pensar demasiado rápido es parecido a la locura, en realidad me lo confirmo, sí.
Si los pensamientos vienen unidos, bien elaborados, con causas y consecuencias observarlos con rapidez en su conjunto, ser conscientes de todo, es como dejarse traspasar por millones de mundos por minuto, y eso sí equivale a la locura.

Así que al final de todo puede que esté loco y puede que además escribir sea curativo. Progreso rápido.

Pero no me importa, no mucho,no, o un poco sí, no sé. Gracias.

La música también es un consuelo, la conocida sobre todo, porque pone recuerdos en lugar de pensamientos y los recuerdos son mas imprecisos, los recuerdos solo llevan al pasado, dejando el futuro limpio y guardado, ni lo mencionan.

Por eso si los recuerdos te traspasan es más fácil no volverse loco, sólo hay que coger el autobús, ir al trabajo, tomar una cerveza y al final el recuerdo que suscita la canción será confuso, y su influjo gris irá cediendo terreno.
Sin embargo la actividad no hace remitir los pensamientos. Quizás consiga aparcarlos unos momentos pero no les resta poder, ni siquiera escribir los aplaca del todo, sólo los escoge los ordena los vuelve, a su modo, menos dañinos.

Así que lo único verdaderamente infalible contra los pensamientos es el silencio.

3 comentarios:

javicillo dijo...

Estoy muy de acuerdo en que esos pensamientos rápidos e incesantes que no dejan ni tiempo a reaccionar son una forma de locura.

El silencio los ralentiza y les da un ritmo comprensible, pero en esos momentos no hay nada más que hacer que pensar.

Saludos.

Ecnil dijo...

Bueno, lo suyo es encontrar cosas que hacer para que los pensamientos no abrumen tanto, y que se pase más fácil ;)

Bahú bamba Lelë dijo...

Efectivamente un caso claro de Demaoko, http://www.pajarocirco.com/wordpress/2010/08/demaoko