19 septiembre 2014

Y el aire de los mapas

Los últimos tres años los he pasado aquí, allí y en todos los sitios. La mayoría de las veces la situación presente era tan intensa que me protegía de ese mareo insomne del viajero frecuente que igual tiene dos casas como ninguna. Ahora que el viaje se ha asentado y es casi como un puente viejo tengo la suerte de encontrarme con un libro estupendo de José Carlos Rosales, del que trascribo aquí un poema.

VERIFICACIÓN

Cuando te vas, no sabes si te has ido,
y, aunque al volver no sepas si regresas,
sólo al llegar sabrás si te quedaste.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Al final tu casa son los "tuyos" y con ellos recorres la vida y el mundo.

Muchas felicidades desde Temuco de los cuatro. Esperamos a ver fotos.

Besos

FS

Iris Zancho dijo...

Muchas Gracias!!
Se va con la casa a cuestas y dejando por el mundo pisos semivacíos. Te mando alguna al correo, que tu Fb no gastas, no?