21 abril 2015

El tiempo que no vuelve

Unos me dicen que es poco,
sin embargo no me siento vigilada,
sé que no me miran por encima del hombro.
A veces se me olvida cerrar el despacho con llave.

Y así arriesgo gustosa,
lo que sé, lo que soy,
este tiempo que no vuelve,
el idioma que es mío y que me nace,
las calles que me conocen, mis amigos.

A ellos le dirán la vida en el estrecho,
el viaje sin seguros, la muerte en el mar,
le dirán la esclavitud en la tierra prometida.
Pero saben, que en el otro lado no te asaltan
a la noche con escopetas.
Que no hay decapitaciones en las calles.
Que se puede hablar sin que te corten la lengua.

Y así lo arriesgan todo,
lo que saben, lo que son,
la vida mil veces más que yo,
y el tiempo que no vuelve,
y el idioma que es suyo, y que les nace,
y sus calles y sus cuerpos y sus amigos.

2 comentarios:

Aiton Gutiérrez dijo...

Me gusta mucho y eso que no rima.

Iris Zancho dijo...

Me alegro Aiton!